17/09/06

En busca del príncipe azul, (o de un psicólogo).

Ando últimamente pensando si no estaremos todos necesitados de una buena terapia, porque algunos comportamientos repetitivos no tienen mucho sentido salvo, que se deban a conflictos personales no resueltos.

Quizá lo mejor sea repasar alguno de esos comportamientos.

  • Sumisa o esclava se da de alta en cualquier foro, “no busca amo” y lo hace con la “única intención de aprender”,  pero misteriosamente a los cuatro días ya tiene collar.
  • Acto seguido, decenas de amos escriben dando su inocente bienvenida. Por supuesto no quieren nada aparte de ayudar, pero….. Obviamente en ambos casos, sumisas y amos mienten.
  • Misma sumisa o cualquier otra, escribiendo lo maravilloso que es su amo, atento, imaginativo, genial. Vamos, casi dios.
  • Unas semanas más tarde, la misma sumisa, escribe para decir que ha dejado de ser de de “supermaravillosoamo”, porque el muy h.p., resultó un desastre que no tiene ni idea de que es eso del BDSM, un perfecto cerdo que bla, bla, bla y por supuesto se siente en la obligación de poner su versión de los hechos en conocimiento de toda la comunidad, a sabiendas de que las normas no escritas del BDSM impiden a un amo responder y poner a caldo a cualquier sumisa que haya sido suya, demostrando en muchos casos una considerable falta de elegancia y equilibrio personal.

Si esto pasase muy de tarde en tarde, podría suponer que se trata de los típicos desencuentros que se dan en cualquier tipo de relación. Pero dado que no es así y que esto parece una epidemia, habrá que pensar que algo está fallando.

Teniendo en cuenta que nadie es tan bueno ni tan malo como suele comentarse por los foros, creo que la causa de tanto desencuentro habría que buscarla en las motivaciones que  nos llevan a adoptar un rol en este mundo.

Es comúnmente aceptado que algunos o muchos de los amos que habitan la red, buscan exclusivamente disponer de una mujer con la que poder tener sexo garantizado, como y cuando quieran.  Menos conocido pero igualmente cierto es que son muchas las mujeres que se ofrecen como sumisas en la esperanza de que su amo, al utilizarlas sexualmente, les “obligue”, a cumplir fantasías que por si mismas no se atreven de realizar, como sexo violento, en grupo, homosexual, etc.

Otro grupo de amos/as y esclavos/as, lo componen aquellas personas con deficiencias de seguridad personal. Amos/as incapaces de iniciar y mantener una relación personal en condiciones de igualdad. Sumisas/os, que lo que realmente buscan es de alguien que les dirija su vida.

Si a la hora de empezar una nueva relación, no nos planteamos seriamente que es lo que esperamos o buscamos, nos encontraremos con infinidad de difíciles rupturas. Pero más importante aún, es la frustración y la desesperanza que estas rupturas generan.

Finalmente, y pensando en el grupo de personas con problemas de relación o seguridad, creo que en vez de buscar inexistentes  príncipes azules, o amorosas y dependientes sumisas, podrían considerar la conveniencia de acudir a un/a psicólogo/a que les ayude a resolver sus problemas personales, antes de lanzarse a disfrutar de una practica realmente entretenida pero que exige algo más de sentido común que las relaciones vainilla.

Un saludo a todos/as

S.H.Alberto