08/12/09
2009 - Inauguración nueva web
Hace tanto tiempo que no pasaba por mi blog, que no he podido dejar de mirarlo con cierta nostalgia.
El caso es que con algo de retraso, vale, con mucho retraso, por fin el próximo domingo día 13 de diciembre vuelvo al mundo y como me propuse, con un nuevo dominio y formato.
Este nuevo sitio, creo que será más útil que el actual blog. Un nuevo espacio, vuestra casa, que mantendrá un blog, aunque en este caso se llamará “Desde el Diván”, más en línea con el estado mental del autor, y en que además dispondremos de herramientas de comunidad que espero os gusten.
No voy a extenderme aquí, porque de las novedades tratará mi primer comentario en la nueva dirección y algo de intriga habrá que dejar.
Esperando vuestra compañía en esta nueva andadura, recibid un fuerte abrazo.
S.H.Alberto
Nuevo espacio: www.mundods.es
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31/01/09
In Memorian
Después de varios años de lucha intensa y valiente, nekane{sha} "NEKANE, con mayúsculas", nos ha dejado.
Fue su descubrimiento de nuestro mundo, tardía pero intensa. Abrazó con mente abierta una forma de vida diferente a cuanto había conocido.
Por desgracia, muy pronto, y como consecuencia de su enfermedad, fue conveniente posponer la práctica hasta un momento que nunca llegó.
Hoy, para algunos/as de quienes nos han conocido, algunas preguntas habrán quedado respondidas. Y sin embargo, esto es lo de menos.
Hoy, que ya no está entre nosotros, a pesar de mi agnosticismo, quiero creer que su mente, libre de la prisión de un cuerpo y un cerebro que ya no respondían, vive una nueva existencia.
En su memoria, y conforme a sus deseos, no escribiré ningún articulo nuevo en este blog y pasado un tiempo borraré este triste recuerdo, dejando que las páginas escritas hasta hoy, naveguen libres por la red.
Descanse en paz.
S.H.Alberto
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04/05/08
Cuando nuestra pareja es vainilla
Estaba hace unos días bromeando con mis compañeros/as de trabajo a cuenta de los posibles cuernos de los presentes y sus motivos (conste que de vez en cuando también trabajamos), cuando me tuve que contener para no mencionar como posible motivo, el gusto de una de las partes por el BDSM.
El caso es que siendo la diferencia de interés por el sexo, una importante causa de fricción entre las parejas, la situación se complica cuando se trata del BDSM. Y es que no nos engañemos, ya no se trata del típico “no me apetece”, sino que nos arriesgamos a una severa acusación de enfermos mentales, violentos, agresores, etc., y a la desconfianza que desde ese momento pueda tener nuestra pareja.
Ahora bien, ¿qué opciones hay cuando somos amantes de las ataduras o los azotes y nuestra pareja no está ni de cerca por la labor?
La primera opción es aguantarse. De hecho cuando conocemos a esa chica maravillosa, o chico, tratamos con ellos y finalmente nos enamoramos, lo último que nos preguntamos es si le
gustará o no el BDSM. Durante esa fase de atontamiento, perdón, quise decir enamoramiento, la química cerebral nos impide pensar con un mínimo de lucidez, nuestra nueva pareja nos llena, por lo que la posible renuncia a nuestras prácticas se percibe como una opción perfectamente asumible.
Con el tiempo todo vuelve a la normalidad y poco a poco el deseo de una vida plena que incluya el BDSM se va haciendo un hueco entre nuestras necesidades.
Llegados a este momento y suponiendo que sigamos a gusto con nuestra pareja, volvemos a plantearnos que hacer. Básicamente, las opciones son tres: la renuncia, intentar atraer a nuestra pareja hacia nuestros gustos o buscar una alternativa fuera de la pareja.
Obviando las opciones morales, que pertenecen al terreno de lo personal, podemos intentar analizar cada una de las opciones.
La renuncia
Al renunciar se obtienen algunas ventajas con respecto a las otras dos alternativas ya que evitamos los riesgos propios de tener una relación fuera de la pareja y los no menos serios de intentar atraer a nuestra pareja hacia un mundo que puede considerar aberrante.Desgraciadamente, vivir con una renuncia constante, especialmente en nuestros instintos vitales, es una fuente de frustración que suele llevar aparejados trastornos psicológicos como la depresión o la ansiedad, lo que tarde o temprano afectará a la salud física y a la relación con nuestra pareja, por lo que aunque suele ser la primera opción que elegimos, tarde o temprano pasamos a la segunda opción.
La persuasiónA priori, la opción de atraer a nuestra pareja hacia nuestro mundo, resulta la más interesante. Indudablemente conseguir que nuestra pareja sea también nuestro/a esclavo/a o amo/a, dota a nuestra vida de una plenitud, sin duda envidiable. Sin embargo los riesgos de intentarlo o incluso conseguirlo no soy desdeñables.
Cuando nuestra pareja lo es en fase de noviazgo, aun podemos contar con una mayor voluntad de acercamiento y es menos arriesgado tantear, bromear, “olvidar” abierta una página temática en el ordenador e incluso proponer juegos de iniciación.
Una vez, que se ha formalizado la relación, aparecen inflexibilidades en la forma de pensar y actuar quizá debidas a un inconsciente deseo de estabilidad. En esta fase es más difícil encontrar comprensión en nuestra pareja. Peor aún, si el asunto se lleva sin un exquisito cuidado, podríamos crear una brecha en la confianza difícil de superar.
Como bien sabemos, la incomprensión hacia los juegos de D/S, es de las más extendidas y tal y como comentaba al principio, con demasiada frecuencia se nos ve como auténticos tarados. A partir del momento en el que descubrimos nuestras inclinaciones nos arriesgamos a que las inevitables discusiones de pareja se acompañen de toda clase de acusaciones. Desde agresores si somos amos/as a enfermos/as en el caso de los/as sumisos/as.
El otro riesgo, especialmente por parte de los/as sumisos/as, es el de acabar sumidos en una situación de violencia o humillación no deseada, ya que sus parejas reconvertidas en amos/as, carecen en general de una idea clara sobre los métodos y límites, que solo se adquieren con la práctica y las relaciones personales entre amantes del BDSM.
Los/as amantes
La última opción es la de buscar un complemento fuera de la pareja. En principio los riesgos son los mismos que los de cualquier otra relación fuera de la pareja, por lo que no merece la pena extenderse, sin embargo los/as sumisos/as, (y sus amos/as) deberán tener en cuenta que cualquier tipo de práctica deberá evitar las marcas o al menos reducirlas a aquellas que en caso de descubrirse sean fácilmente justificables.Otro factor que no suele tenerse en cuenta, es que el estrés ocasionado por el riesgo a ser descubiertos puede afectar negativamente a las relaciones. Por tanto, antes de elegir esta opción, deberemos estar razonablemente seguros de que se dispone del un lugar y tiempo en prudentes condiciones de seguridad, así como la suficiente estabilidad emocional. En general son dos condiciones sencillas de cumplir por casi todo el mundo, pero que no por ello deben ser infravaloradas.
Entre sus ventajas, contamos con que evitan todos los problemas citados en las dos opciones anteriores y que ofrece unas condiciones muy adecuadas especialmente a ese 50% aproximado de mujeres, que según algunos estudios, sueñan con verse sometidas pero que no se atreven a llevarlo a la práctica.
Efectivamente, muchas mujeres unidas a hombres que las tratan llenan de atenciones y cariño, sueñan con que un hombre las tome sin contemplaciones, con brusquedad, que las d
e unos azotes o que las ate y las utilice como a putas para su placer.
Lo que no quieren es vivir permanentemente en una situación de sumisión, sino que desean seguir con su vida tranquila y solo esporádicamente saciar su necesidad de un comportamiento sexual más intenso y salvaje.
Para conseguir compaginar estas dos vidas sin arriesgarse a un cambio no deseado en su pareja o a la incomprensión, esta es la opción más adecuada.
Para finalizar, se puede decir, que el hecho de vivir con una persona que no comparte nuestros gustos por los juegos de D/S, incluso en su versión más light lleva consigo algunos problemas a los que tarde o temprano habrá que hacer frente, sin que exista una solución válida para todo el mundo.
Saludos
S.H.Alberto
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02/03/08
Dolor VS Dolor
Mas allá de la muy humana costumbre de considerar que cualquier práctica diferente a la nuestra, es una muestra de anormalidad, debemos reconocer que eso de que haya quien se deje azotar, por poner un ejemplo, sí que parece algo raro.
Pero, ¿Puede el dolor dejar de ser una desagradable experiencia? Aunque la respuesta es obvia para los practicantes del BDSM, intentaré lucubrar sobre las razones de esta aparente contradicción.
Ahora bien, ¿por dónde empezar?, pues como diría un antiguo profesor de cuyo nombre no quiero acordarme, “por el principio, señor mío, por el principio”, que simpático. Así que empezaremos por intentar saber que es y para qué sirve el dolor.
Los orígenes del dolor.
Para responder a esta pregunta deberemos retroceder algo en el tiempo, unos 3.800.- millones de años aproximadamente. Parece ser que en aquel periodo, aparecieron las primeras estructuras de ARN autorreplicantes, después las bacterias, los organismos procariotas, los eucariotas y poco a poco las formas vida compleja se fueron abriendo paso.
Conforme los organismos se fueron complicando surgió la necesidad protegerse del entorno y de otros organismos. Para ello, los nuevos animales se fueron dotando de órganos (sentidos) que les permitían reconocer los riesgos del entorno al tiempo que les facilitaba localizar nutrientes y refugio. Órganos capaces de registrar la vibración lumínica (ojos), la acústica (oídos), la composición química de algunos elementos o las variaciones electromagnéticas, (antenas, narices, lengua) o la presión y temperatura (tacto), y el más importante, un cerebro capaz de interpretar los datos que recibía de cada uno de esos órganos.
Nuestro cerebro, como el del resto de los animales, reconoce la información recibida por los diferentes sentidos, la analiza y la convierte en información útil. Por ejemplo, los fotones que rebotan de los objetos, nos permiten saber cómo son a distancia. A este acto de autentica magia, lo llamamos visión.
La piel, portadora del sentido del tacto, es la responsable de informar sobre las cualidades superficiales de los objetos, permitiendo un mejor conocimiento del entorno al tiempo que nos protege de posibles agresiones externas a nuestro organismo, avisándonos cuando entramos en contacto con elementos peligrosamente fríos, calientes, mordeduras, picaduras, golpes, etc.
Tanto en la piel, como en músculos y algunas vísceras, se encuentran unos receptores sensoriales (nociceptores [abreviación de nocirreceptor]) capaces de diferenciar entre estímulos inocuos y estímulos nocivos. Estos nociceptores, también son conocidos como receptores del dolor, por su capacidad responder a estímulos dolorosos.
Dichos noicepores, una vez estimulados, envían por la medula espinal una señal al cerebro, que lo interpreta como una sensación lo suficientemente desagradable como para forzar un rápido alejamiento del peligro.
Y sin embargo, a pesar de lo comentado y aun cuando podemos definir el dolor como, una experiencia emocional (subjetiva) y sensorial (objetiva)1, en realidad no existe. Para aclarar esto mencionaré una curiosidad, la sinestesia.
(1)(La International Association for the Study of Pain (IASP) define el dolor como: "Una experiencia sensorial y emocional desagradable asociada con una lesión hística real o potencial, o que se describe como ocasionada por dicha lesión")
Sinestesia
Los sinestésicos son individuos que mezclan impresiones de sentidos diferentes. Ven los sonidos, oyen los colores o sienten sabores por el tacto entre, entre otras muchas opciones. Esto nos demuestra que en realidad, la forma en la que interpretamos la información recibida por un sentido cualquiera, no es más que una elección evolutiva, una opción, pero no un imperativo. En principio un golpe podría ser interpretado por nuestro cerebro como una explosión de colores o de sonidos, claro que en ese caso no reaccionaríamos a la agresión, lo que iría contra nuestra supervivencia.
Pero lo que realmente importa es comprender que la sensación de dolor, en cuanto que experiencia sensorial, es una interpretación de nuestro cerebro y no una realidad absoluta.
La experiencia emocional
Una vez que hemos reducido al dolor a su condición de “interpretación” de un estímulo sensorial, podemos hablar de la reacción emocional al mismo.
Como suele gustarme, empezare por un ejemplo comparativo.
Por un lado tenemos a nuestra amiga María, que desnuda y atada, está siendo azotada por su amo.
Por otro una chica ha sido secuestrada, desnuda y atada, está siendo azotada por su secuestrador.
Cada azote recibido por ellas, les produce un intenso dolor, pero la experiencia emocional es radicalmente diferente. María sabe que no corre ningún riesgo, conoce a su amo y sabe que en ningún caso corre peligro. No solo eso, bien por el placer directo que algunas personas sienten, bien por la seguridad emocional de pertenecer a otra persona o por cualquier otro motivo, María espera de ese dolor una satisfacción posterior de mayor intensidad.
Por el contrario, la otra muchacha, estará aterrorizada, temerá por su integridad y su vida y el propio miedo hará que el dolor sea interpretado como más intenso. Su expectativa será absolutamente negativa, ya que desconoce la duración y la intensidad del dolor, no está en esa situación voluntariamente, y carece de esperanza de recompensa futura.
En resumen, podemos suponer que, que la experiencia del dolor en cuanto que interpretación de un impulso es subjetiva y dependiente de las expectativas que sobre el propio dolor tengamos.
Como humanos, nos regimos por un simple sistema de compensación. Si el beneficio, a corto plazo, de un esfuerzo sacrificio, nos compensa, lo realizaremos, sino, no.
Por tanto si la expectativa de placer físico o emocional, presente o futuro, supera el sufrimiento que ocasiona el dolor, la humillación o la entrega, y si las condiciones persnales y sociales son propicias, habrá personas que elijan el camino del dolor para llegar al placer. Y este, como cualquier otro camino, debería ser respetado.
Creo que me he enrollado en exceso, así que pido disculpas.
Un abrazo
S.H.Alberto
16:42 | Permalink | Comentarios (8) | Trackbacks (0) | Email esto



